Y las haciendas
y estancias
y multinacionales,
desalambradas.
Y sabremos que la verdad
suena a la felicidad que es de todos.
Y los símbolos cósmicos no podrán ser negados.
Y estaremos tú y yo juntos, de la mano,
cuando las dictaduras se conviertan es estatuas de sal;
y nuestra será la belleza,
y no tendrá fin.
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